El presidente Donald Trump abrió su discurso televisado a la nación el miércoles 1 de abril destacando la colaboración con Venezuela en materia de producción y venta de crudo, a la que calificó como una “joint venture” entre ambos países. “Ahora estamos trabajando codo con codo con Venezuela, somos —en el sentido más estricto de la palabra— socios en una empresa conjunta”, declaró Trump durante la alocución nocturna desde la Casa Blanca.
El mandatario subrayó que Estados Unidos y Venezuela están “entendiéndose de maravilla” en torno a “masivas cantidades de petróleo y gas, las segundas mayores reservas de la Tierra, solo por detrás de las de los Estados Unidos”, y afirmó que Washington es ahora “totalmente independiente de Oriente Medio” en materia energética.
Del asalto militar a la alianza energética
La relación entre ambos países cambió drásticamente tras la operación militar estadounidense del 3 de enero de 2026, cuando fuerzas de Estados Unidos capturaron al entonces presidente Nicolás Maduro en Caracas, en una misión que involucró más de 150 aeronaves y un ataque cibernético previo que dejó a oscuras gran parte de la capital. Trump declaró entonces que empresas petroleras estadounidenses invertirían miles de millones para reparar la infraestructura petrolera del país.
Desde entonces, Washington construyó un marco legal progresivo para facilitar la explotación del crudo venezolano. En enero, Trump anunció un acuerdo por entre 30 y 50 millones de barriles de petróleo. En febrero, el Departamento del Tesoro emitió licencias para que compañías como Chevron, BP, Eni, Repsol y Shell reanudaran operaciones en el país. Según Reuters, las ventas de crudo bajo el acuerdo alcanzaron los 2.000 millones de dólares a finales de febrero. En marzo, el Tesoro amplió las autorizaciones para que empresas estadounidenses compraran directamente a Petróleos de Venezuela (PDVSA), aunque los pagos deben canalizarse a cuentas controladas por Washington.
Deshielo diplomático
El discurso de Trump coincidió con el levantamiento de las sanciones impuestas a la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, quien había sido incluida en la lista de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) en 2018. El lunes 31 de marzo, Estados Unidos reanudó oficialmente las operaciones de su embajada en Caracas tras el restablecimiento de relaciones diplomáticas, rotas desde 2019.
Rodríguez pidió que la medida sea “el primer paso para el levantamiento de las sanciones vigentes sobre nuestro país” y abogó por “una agenda de cooperación binacional efectiva en beneficio de nuestros pueblos”. En un video filtrado de un evento cerrado a prensa en la Casa Blanca, Trump llegó a afirmar que Estados Unidos controla ahora “el 59 por ciento del petróleo mundial”.


