El Papa León XIV se ha convertido en uno de los críticos globales más prominentes de la campaña militar del presidente Donald Trump en Irán, nombrando directamente al presidente estadounidense en un llamado público a la paz, un paso inusual para un pontífice en ejercicio que, según analistas, marca un punto de inflexión en la diplomacia vaticana.
Un llamado directo desde Castel Gandolfo
Al hablar con periodistas fuera de la residencia papal en Castel Gandolfo el 31 de marzo, el Papa Leo mencionó a Trump por su nombre para pedirle que buscara una salida diplomática al conflicto. “Me han dicho que el presidente Trump declaró recientemente que le gustaría poner fin a la guerra”, dijo el papa. “Esperemos que esté buscando una ‘salida’. Esperemos que esté buscando una manera de reducir la cantidad de violencia, de bombardeos”.
Las declaraciones representaron un cambio respecto al enfoque anterior de Leo. Desde que los ataques militares estadounidenses e israelíes contra Irán comenzaron el 28 de febrero, el primer papa nacido en Estados Unidos había expresado su oposición a la guerra pero se había abstenido de nombrar a líderes específicos, según Axios. Su decisión de señalar directamente a Trump durante la Semana Santa atrajo gran atención, y los observadores la describieron como un cambio de tono por parte del pontífice.
Retórica cada vez más enérgica por ambas partes
Los llamamientos del papa se han vuelto más contundentes durante el último mes. El 22 de marzo, dijo a los fieles durante su oración semanal del Ángelus en la Plaza de San Pedro que la muerte y el sufrimiento causados por la guerra son “un escándalo para toda la familia humana”, según Reuters. “No podemos permanecer en silencio ante el sufrimiento de tanta gente, las víctimas indefensas de estos conflictos”, dijo.
Trump, por su parte, no mostró señales de retroceder. En un discurso desde la Casa Blanca el 1 de abril, el presidente prometió “golpearlos extremadamente duro durante las próximas dos o tres semanas” y amenazó con intensificar los ataques contra la infraestructura iraní si no se llega a un acuerdo. “Vamos a llevarlos de vuelta a la edad de piedra donde pertenecen”, dijo Trump, según EWTN News.
Una brecha creciente entre Washington y la Santa Sede
La guerra de Irán no es la única fuente de fricción. El Vaticano declinó unirse a la Junta de Paz recientemente creada por Trump este año, optando en cambio por apoyar a las Naciones Unidas como el principal foro para la consolidación de la paz internacional. El Papa Leo también respaldó una declaración de los obispos católicos estadounidenses criticando las políticas de inmigración y deportación masiva de la administración.
Mientras los cristianos se preparan para celebrar la Pascua el 5 de abril, el papa ha enmarcado sus llamamientos en términos explícitamente espirituales, describiendo a Cristo como “todavía crucificado hoy” en el sufrimiento de las víctimas de la guerra. “Busquemos formas de reducir la cantidad de violencia que estamos promoviendo”, instó, “y que la paz, especialmente en Pascua, pueda reinar en nuestros corazones”.


