Líderes de todo el mundo celebraron el miércoles el alto al fuego de dos semanas entre Estados Unidos e Irán, y muchos destacaron el papel de Pakistán como mediador del acuerdo que evitó lo que habría sido una escalada inminente del conflicto.
El alto al fuego, anunciado en las primeras horas del miércoles en Pakistán, se alcanzó apenas horas antes del plazo impuesto por el presidente Donald Trump para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz o enfrentara devastadores ataques contra su infraestructura civil. Trump declaró en una publicación en Truth Social que acordó suspender los ataques contra Irán tras mantener conversaciones con el primer ministro pakistaní Shehbaz Sharif y el mariscal de campo Asim Munir. El canciller iraní Abbas Araghchi abrió su declaración sobre el alto al fuego expresando “gratitud y reconocimiento a mis queridos hermanos, el primer ministro de Pakistán, Sharif, y el mariscal de campo Munir, por sus incansables esfuerzos para poner fin a la guerra en la región”.
Un coro de elogios a nivel mundial
El canciller alemán Friedrich Merz escribió en X: “Agradecemos a Pakistán su mediación”, añadiendo que “el objetivo ahora es negociar un fin duradero a la guerra”. El primer ministro de Malasia, Anwar Ibrahim, elogió la diplomacia de Pakistán como “incansable y valiente”, afirmando que la “disposición de Pakistán a hablar con todas las partes, sin miedo ni favoritismos, refleja las más altas tradiciones de la solidaridad musulmana y la responsabilidad internacional”. El primer ministro australiano Anthony Albanese calificó el alto al fuego de “una noticia positiva” y agradeció “el trabajo de los mediadores, entre ellos Pakistán, Egipto, Turquía y Arabia Saudita”. La jefa de política exterior de la UE, Kaja Kallas, describió el acuerdo como “un paso atrás desde el borde del abismo tras semanas de escalada”, mientras que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, señaló que “aporta la tan necesaria distensión”.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, expresó su “sincero agradecimiento por los esfuerzos de Pakistán y otros países involucrados en facilitar el alto al fuego”, instando a todas las partes a cumplir con el derecho internacional y los términos del acuerdo. El ministro de Relaciones Exteriores de Nueva Zelanda, Winston Peters, también elogió a Pakistán, Turquía y Egipto por su mediación.
Conversaciones en Islamabad programadas para el viernes
El primer ministro Sharif, quien anunció el alto al fuego en X, invitó a delegaciones de Estados Unidos e Irán a Islamabad el viernes 10 de abril “para seguir negociando un acuerdo definitivo que resuelva todas las disputas”. “Esperamos sinceramente que las ‘Conversaciones de Islamabad’ logren una paz sostenible”, escribió. Pakistán había trabajado estrechamente con Pekín en un marco de distensión en los preparativos del acuerdo, y el propio Trump declaró a la AFP que “China ayudó a sentar a Irán en la mesa de negociaciones”.
El alto al fuego abarca todos los frentes, incluido el Líbano, y está condicionado a que Irán garantice el libre paso por el estrecho de Ormuz, una vía marítima por la que circula aproximadamente el 20 por ciento del suministro mundial de petróleo. Araghchi señaló que Irán permitiría el paso “mediante coordinación con las fuerzas armadas iraníes y teniendo debidamente en cuenta las limitaciones técnicas”.


