El Nobel de la Paz para María Corina: El reconocimiento a una trayectoria

"El miedo no tiene lugar en el corazón de un pueblo que eligió ser libre. Que el miedo nos tenga miedo, porque juntos somos imparables y el momento es ya" - María Corina Machado (7,Dic,2024).

Micael Garcia
17 min de lectura

5 minutos antes de que se hiciera el anuncio al mundo el día de hoy. María Corina recibió una llamada del Director del Instituto Nobel, Kristian Berg Harpviken, quien se mostraba visiblemente conmovido y cuyos intentos de contener las lagrimas resumen la emotividad que este premio representa para el escenario internacional. María Corina se suma a la lista de latinoamericanos que han ganado el premio Nobel de la Paz, siendo ella la primera venezolana en la historia.

Un premio al merito por una lucha que inicia hace más de 20 años cuando en 2002 cofunda la organización civil Súmate junto a Alejandro Plaz, organización que se dedicaría a la observación electoral y la promoción de la participación ciudadana. Dos años después, a través de esta organización, María Corina lidera la recolección de más de 3 millones de firmas para convocar el referendo revocatorio contra Hugo Chávez; Movimiento que hizo que el régimen militar bolivariano la considerará una amenaza política.

Su consolidación como figura opositora en Venezuela sucede en 2010 cuando es elegida como diputada a la asamblea Nacional por el estado Miranda, convirtiéndola en la candidata con más votos en la historia de la asamblea nacional, récord que se mantiene hasta la publicación de este articulo. Corina reconoció la confianza del electorado y llevó años de intensa actividad parlamentaria y opositora a nivel nacional, oponiéndose a leyes de aumento sobre el control estatal en materia de derechos ciudadanos, libertad económica y pluralidad política. En 2012, en un acto de valentía y liderazgo que la asamblea no había visto en mucho tiempo, se enfrentó directamente a Hugo Chávez en plena asamblea nacional, donde María Corina le cuestionó las políticas de expropiación de propiedades hacia los empresarios, comerciantes y posadas. Este enfrentamiento no pasó desapercibido y ha sido uno de los momentos más importantes en su carrera política. Hugo Chávez, en replica, hizo uso de su habilidad retorica y utilizó su posición como presidente para evitar responder; no atendió los cuestionamientos de María Corina y se llevó los aplausos de la asamblea. Pero eso poco importó, ya que mientras el parlamento aplaudió la verbosidad de Hugo Chávez, ese día, María Corina se ganó el aplauso y la mirada de la sociedad venezolana.

6 meses después de este enfrentamiento María Corina fundó el movimiento político, Vente Venezuela, un movimiento de orientación liberal-republicano. El oficialismo bolivariano, haciendo uso de medios estatales catalogó al movimiento de “extrema derecha”; Como forma de desacreditar el proyecto y asociarlo con posturas radicales. María Corina rechazó en distintas ocasiones que su movimiento sea catalogado de “Extrema Derecha”. En las palabras de la propia María Corina, “tiene diferencias profundas con posiciones conservadoras o de derecha”. Siendo ella misma quien se define como liberal, Corina se ha pronunciado a favor del matrimonio igualitario, la marihuana medicinal y la despenalización del aborto para casos de violación. Una visión liberal que Venezuela había perdido desde 1998.


Vente Venezuela, desde 2012, ha sido su principal plataforma política, y tras la muerte de Hugo Chávez y el ascenso de Nicolas Maduro al poder, Corina hizo uso de su plataforma para liderar una serie de protestas bajo el nombre La Salida. El objetivo era encontrar una salida pacifica, democrática y constitucional al gobierno de Nicolas Maduro y con ello poner fin a la revolución bolivariana. María Corina no estuvo sola, la campaña tuvo 3 lideres: Leopoldo López, Antonio Ledezma y María Corina.

Según el propio Observatorio Venezolano de Conflictividad Social, en 2013 se registraron 4410 protestas; La tracción de este movimiento fue exponencial conforme el crecimiento de la inflación, desabastecimiento y escasez de artículos dentro de todo el país. Aunque tuvo un momento de quiebre en Febrero de 2014, cuando Leopoldo López fue arrestado por el gobierno de Nicolas Maduro y que desencadenó una segunda oleada de protestas que terminaron con un saldo de 43 fallecidos, 486 heridos y 1854 detenidos.
María Corina se convirtió en una de las voces más visibles de estas protestas, lo que la hizo enfrentar procesos judiciales del régimen de Nicolas Maduro. Se le acusó de participar en una trama para asesinar al presidente. Una denuncia que se basaba en correos electrónicos supuestamente enviados por Corina, que según el gobierno demostraban la vinculación a esta conspiración. Sin embargo, Pedro Burelli, quien fue exdirectivo de PDVSA, y que fue acusado de conspirar junto con Corina, llevó el caso a un corte en el estado de California y solicitó una investigación independiente. Los resultados de la investigación demostraron que Google no tenia récord alguno de los emails presentados por el gobierno venezolano. Solamente un correo, que sí fue escrito por Predo Burelli, había sido alterado y según la investigación, se agregaron palabras que Pedro Burelli nunca escribió.
María Corina, como líder opositora y figura de resistencia, se ha mantenido por su persistencia y trabajo constante frente al régimen. Trabajo que le otorgo legitimidad ante la sociedad venezolana y donde en 2023 triunfa en las primarias de oposición con 92,25% de los votos. Este unanimidad entre los venezolanos hacia Corina representó un miedo terrible para el régimen, que en enero de 2024 la inhabilito políticamente por la contraloría general, impidiendo que se presentará como candidata en las elecciones presidenciales.

Corina, que ya era una estrategia política experimentada en ese momento, respalda la candidatura de Edmundo González Urrutia. La figura de González Urrutia se diseñó como una a la cual el movimiento pueda agruparse, pero en la practica, la estrategia y la imagen publica del movimiento se mantuvieron bajo el liderazgo de Marina Corina. En los principales foros y eventos públicos, era Corina quien se mantuvo como la expositora central, la principal speaker ante los medios y la figura que movilizaba las masas.
Llegada las elecciones del 2024, presentaron algo que distintos analistas y organizaciones ya advertían: alegaciones masivas de fraude. El consejo nacional electoral declaró como ganador a Maduro, horas después del silencio, sin hacer publico cifras generales ni conteos mesa por mesa ni las actas de escrutinio que respaldaran la decisión. El régimen alegó distintos intentos de hackeo al sistema electoral como razón de su silencio. Un patrón constante que se repite en Latinoamérica en elecciones con alegaciones de fraude. Es por ello que las elecciones del 2024 entraban como una más dentro de los que lo que observadores y organizaciones de derechos humanos calificaban como elecciones injustas, caracterizadas por la manipulación electoral y la represión.

María Corina como agente de cambio histórico


María Corina, que llevaba ya con 20 años de experiencia en materia de observación electoral, marca un punto de inflexión estratégico en la lucha por elecciones justas dentro de Venezuela. Donde históricamente, organizaciones y oposiciones se habían centrado en la denuncia a posteriori del fraude, una táctica que nunca les permitió la obtención de evidencia verificable para contrarrestar la narrativa del régimen. Es por ello que la oposición liderada por Corina paso de tener una postura reactiva de denuncia a una proactiva de demostración. Conociendo que el consejo electoral estaba complemente secuestrado por el régimen de Nicolás Maduro, la oposición diseñó y desplegó una operación civil y tecnológica. El plan de María Corina fue revelado, no era simplemente competir en las elecciones, sino construir un caso irrefutable de su victoria, sostenido por la recolección masiva de actas de estrutinio de cada mesa de votación. Fueron años de planificación meticulosa, donde la pieza central de esta nueva estrategia fue la creación de los “comanditos”. Esta red fue simple y escalable: Se trataba de una red celular masiva, donde cualquier ciudadano podía registrar un “comandito” con un mínimo de 10 voluntarios, llegándose a establecer una estructura macro de aproximadamente 60,000 de estas células a nivel nacional. Esta descentralización le otorgó a la red algo que María Corina llevaba demostrando por 20 años: resiliencia. Mientras que el régimen podía centrarse en arrestar a lideres nacionales, les resultó imposible arrestar a decenas de miles de pequeños grupos de ciudadanos organizados en sus propias comunidades.

La misión de los comanditos era doble. Primero, educar a los votantes sobre sus derechos, combatir la apatía política y organizar la logística local para asegurar una alta participación el día de las elecciones. Por otro lado, se encargaron de garantizar la trasparencia del proceso electoral. Para hacer esto, fueron testigos de mesa y a través de infraestructura tecnológica desarrollada por la oposición, trasmitir los resultados. Dentro de esto, el pilar fue la identificación de las actas de escrutinio como elementos de prueba. Debido a que dentro del sistema de votación de Venezuela, al finalizar la jornada electoral, cada maquina de votación imprime varias copias de un acta, (un documento similar a un largo recibo que detalla el numero total de votos emitidos en esa mesa). La ley electoral venezolana estipula que los testigos de cada partido político presente en la mesa tiene derecho a recibir una copia firmada y sellada de esta acta. Así fue como la oposición comprendió que tener la posesión de una mayoría de estos documentos físicos construye un “cuerpo” de evidencia generado por el mismo sistema del estado, que seria legal y superior a cualquier anuncio verbal emitido por el CNE. Inmediatamente después de recibir su copia del acta, cada testigo tenia la tarea de fotografiarla con su teléfono móvil y transmitirla a través de los canales de comunicación preestablecidos por la oposición.

Horas después del cierre de mesa, en una declaración publica, María Corina anunció la victoria de la oposición: “”Tenemos el 73.20% de las actas… y con este resultado nuestro Presidente electo es Edmundo González Urrutia”. El golpe final fue realizar lo que el CNE no hizo, publicar las actas como prueba para un futuro litigio legal. El conteo de votos fue contundente, 7 millones de votos para Edmundo González contra 3 millones de votos para Nicolas Maduro. El mundo estaba mirando y ante esta mirada internacional, The Associated Press, llevó a cabo un riguroso análisis técnico de 24,000 de las imágenes de las actas proporcionadas por la oposición. Su conclusión: Edmundo González fue ganado por un margen abrumador.
Esta estrategia, requirió de una serie de diferentes perfiles, valentía, disciplina y un liderazgo intachable que se necesitó para organizar a 600,000 civiles venezolanos, que posiciona a María Corino Machado como la líder que necesita Latinoamérica: fiel a sus principios, removiendo la apatía política e infundiendo esperanza; en ningún momento buscando la vía de la violencia para probar la verdad. Siempre buscando realizarlo desde la vía pacifica y democrática. Y son justamente estas las razones por las que el comité del Instituto Nobel concedió el premio Nobel de la paz a María Corina. Es difícil entender la magnitud del movimiento desde dentro, solamente con el paso del tiempo, cuando la verdad, la justicia y la democracia prevalezcan, entenderemos la dimensión histórica de María Corino como la figura política más importante de Latinoamérica en el siglo XXI.

El premio nobel de la paz otorgado a Corina representa un punto de inflexión de enorme trascendencia para el movimiento democrático venezolano. Más que un reconocimiento que se da posterior a la lucha del reconocido. Este galardón se entrega entre una lucha activa por una transición de régimen. Más que un reconocimiento, funciona como un catalizador que la blinda y fortalece en las esferas mediáticas, políticas y sociales.

Carlos Escalante, estratega político y uno de los autores de la postulación de María Corina Machado al premio Nobel de la Paz, en una entrevista para NTN24 lo explica de la siguiente manera.

Buscamos resguardar la figura de María Corina… le íbamos a dar una especia de chaleco antibalas…

Comentó Carlos Escalante al hablar sobre el momento en el que se pensó la postulación de María Corina.
El premio, le otorga una protección sin precedentes a María Corina, cada una de sus futuras declaraciones, adquiere un peso y una resonancia global. María Corina, deja de hablar solo como una líder política venezolana, sino como una autoridad moral reconocida internacionalmente. El régimen de Maduro, durante todo el proceso electoral, intentó deslegitimarla, acusándola de “terrorista” y abriendo investigaciones judiciales en su contra. Sin embargo, ahora más que nunca, resulta insostenible calificar de criminal a una persona galardonada por su lucha pacifica por la democracia. Iniciando hoy, cualquier intento del régimen por hacerlo solo servirá para exponer su propio autoritarismo. Y aunque el nobel no es una garantía absoluta de seguridad, y la clandestinidad de María Corina continuará, el atentar contra la integridad física de Corina eleva exponencialmente el costo político para el régimen; generaría una condena internacional unánime y de consecuencias impredecibles.

La declaración oficial de comité noruego reforzó este mensaje:

por su incansable labor en la promoción de los derechos democráticos del pueblo venezolano y por su lucha por lograr una transición justa y pacífica de la dictadura a la democracia.

El Nobel refuerza su liderazgo y la convierte en un poderoso símbolo de unidad y esperanza en el escenario político internacional. Y para la sociedad venezolana, fragmentada por la crisis, tener una figura con esta distinción sirve cómo un refuerzo y recordatorio de que la lucha, su lucha, por la libertad es vista como una de las causas más justas del mundo.

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Editor en jefe de The Gazzella, publicación dedicada a la filosofía política contemporánea. Medio independiente enfocado en pensamiento crítico y debates de filosofía política. Con formación en sistemas y experiencia en medios digitales, aporta una mirada analítica al desarrollo de contenidos contemporáneos. Su trabajo se orienta a promover un periodismo reflexivo y una conversación pública basada en el rigor intelectual.