La Relatora Especial de la ONU Francesca Albanese acusó a Israel de ser el “enemigo común” de la humanidad y afirmó que “el derecho internacional ha sido apuñalado en el corazón” durante un discurso en el 17º Foro de Al Jazeera en Doha, Qatar, que comenzó el 7 de febrero. Hablando junto al ministro de Relaciones Exteriores iraní Abbas Araghchi y al líder político de Hamás Khaled Meshaal, la funcionaria de la ONU sancionada por Estados Unidos instó a la comunidad internacional a dejar de proporcionar armas y respaldo político a Israel durante su campaña militar en Gaza.
El foro de tres días, titulado “La Causa Palestina y el Equilibrio de Poder Regional en el Contexto de un Mundo Multipolar Emergente”, reunió a oradores de todo Oriente Medio y más allá para discutir los cambios geopolíticos tras más de dos años de conflicto en Gaza.
Llamados a la rendición de cuentas
La exfiscal de la Corte Penal Internacional Fatou Bensouda también se dirigió al foro, declarando que el sufrimiento “soportado por el pueblo de Palestina” ya no puede ser ignorado. Bensouda ejerció como fiscal de la CPI desde 2012 hasta 2021 y fue fundamental en la apertura de investigaciones sobre presuntos crímenes en territorios palestinos.
Albanese, quien ha caracterizado reiteradamente las acciones de Israel en Gaza como genocidio, ha sido blanco frecuente de críticas israelíes y estadounidenses. El secretario de Estado estadounidense Marco Rubio le impuso sanciones en julio de 2025, acusándola de llevar a cabo una “campaña de guerra política y económica” contra Estados Unidos e Israel. Albanese desestimó las medidas como “técnicas de intimidación al estilo de la mafia”.
Durante una conferencia de prensa en noviembre de 2025, Albanese afirmó que “ningún Estado puede afirmar creíblemente que defiende el derecho internacional mientras arma, apoya y protege a un régimen genocida”, señalando que Estados Unidos y Alemania por sí solos han proporcionado el 90 por ciento de las importaciones de armas de Israel.
Respuesta israelí
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel emitió una dura condena del foro, calificándolo como “una reunión selecta de yihadistas y su personal de apoyo” y describiendo a los oradores como “defensores de la escuela de pensamiento más oscura de la historia política moderna”. El embajador israelí ante la ONU, Danny Danon, había señalado previamente la participación de Albanese como un “fracaso significativo” del sistema de la ONU, criticándola por compartir escenario con el liderazgo de Hamás.
El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Araghchi, aprovechó su intervención para describir la cuestión palestina como “la pregunta definitoria de la justicia en Asia Occidental” y pidió una estrategia coordinada que incluya un embargo de armas inmediato contra Israel, la suspensión de la cooperación militar y restricciones comerciales. Caracterizó las operaciones militares de Israel como un factor que erosiona el marco del orden jurídico mundial.
El líder de Hamás, Meshaal, rechazó las exigencias de desarme de su organización durante su aparición en el foro el domingo, afirmando que “el desarme para un palestino significa arrancarle su propia alma”.



