Legisladores mexicanos y activistas pro-Cuba respaldaron este fin de semana los esfuerzos de la presidenta Claudia Sheinbaum para mantener el apoyo a Cuba, mientras la isla caribeña enfrenta lo que las Naciones Unidas han calificado como un riesgo de “colapso” humanitario debido a la escasez de combustible agravada por las sanciones estadounidenses.
La diputada Sara Alicia Ramírez del Partido del Trabajo expresó su apoyo el sábado desde la tribuna del Congreso del Estado de México a la iniciativa diplomática de Sheinbaum para continuar enviando petróleo a Cuba, calificándola como un acto de “solidaridad internacional” en respuesta a lo que describió como una crisis humanitaria. La legisladora señaló que más del 70 por ciento del sistema eléctrico cubano depende de hidrocarburos importados, y que las reservas de combustible en la isla pueden sostener solo entre 15 y 20 días de consumo.
Manifestación en la Embajada de Cuba
Simpatizantes de Cuba se congregaron el domingo afuera de la embajada cubana en la Ciudad de México para exigir que México reanude los envíos de petróleo a la isla, los cuales fueron suspendidos a mediados de enero bajo presión de la administración Trump. La manifestación, organizada por el Movimiento Mexicano de Solidaridad con Cuba, incluyó banderas cubanas, pancartas y la entrega de suministros destinados a la isla, según La Jornada.
El embajador de Cuba en México, Eugenio Martínez Enríquez, salió a agradecer a los manifestantes, declarando que “México ha expresado su apoyo a Cuba y lo ha demostrado”. La manifestación se realizó después de una jornada de recolección independiente en el Zócalo de la Ciudad de México el 14 de febrero, donde los residentes donaron alimentos, leche en polvo y medicinas para Cuba a través de la campaña “De pueblo a pueblo, acabemos con el bloqueo”.
Equilibrio entre ayuda humanitaria y amenazas arancelarias
México intenta equilibrar su solidaridad histórica con Cuba mientras evita los aranceles estadounidenses amenazados bajo una orden ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el 29 de enero, que declaró a Cuba “una amenaza inusual y extraordinaria” para la seguridad nacional de Estados Unidos y autorizó aranceles contra cualquier país que suministre petróleo a la isla.
Dos buques de la Marina mexicana que transportaban más de 814 toneladas de suministros humanitarios llegaron a La Habana el 12 de febrero, el primer envío de ayuda desde que se suspendieron las exportaciones de petróleo. Sheinbaum prometió que seguiría llegando asistencia adicional y pidió un diálogo con Washington para reanudar las entregas de petróleo.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió el 4 de febrero que Cuba enfrenta un “colapso” humanitario si no se satisfacen sus necesidades de petróleo, mientras los residentes soportan apagones prolongados y el aumento de los precios de los alimentos. Cuba dependía anteriormente de Venezuela para dos tercios de sus importaciones de energía hasta que las acciones estadounidenses contra los embarques de petróleo venezolano cortaron ese suministro en diciembre.


