La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum intensificó esta semana la presión sobre Grupo México, instando al conglomerado minero a depositar de inmediato los mil millones de pesos restantes que debe por la remediación ambiental del derrame tóxico del Río Sonora de 2014. Hablando en su conferencia de prensa matutina el martes 17 de febrero, Sheinbaum le dijo a la empresa, propiedad del multimillonario Germán Larrea: “Tienes que hacerlo ahora”.
La presidenta confirmó que Grupo México ha depositado solo 500 millones de pesos de los 1,500 millones de pesos que comprometió bajo un acuerdo de diciembre de 2025 para atender uno de los peores desastres ambientales en la historia minera mexicana. Los fondos ya transferidos han sido asignados para iniciar la construcción del Hospital de Ures, una instalación regional que servirá a las comunidades afectadas por la contaminación.
Una década de promesas incumplidas
El desastre del 6 de agosto de 2014 provocó el derrame de 40 millones de litros de solución de sulfato de cobre de la mina Buenavista del Cobre de Grupo México hacia los ríos Sonora y Bacanuchi, contaminando fuentes de agua en ocho municipios y afectando a más de 22,000 residentes. El incidente ha sido calificado como la mayor catástrofe ambiental en la historia minera de México.
Un fideicomiso creado originalmente en 2014 con dos mil millones de pesos de Grupo México no logró entregar la infraestructura prometida. Según la organización de defensa PODER, se gastó menos del 60 por ciento de los fondos antes de que el fideicomiso se cerrara sin previo aviso en 2017, y los recursos restantes fueron devueltos a la empresa. Una sentencia de la Suprema Corte en 2020 ordenó la reactivación del fideicomiso, pero la empresa no cumplió.
Plan Integral de Justicia
El plan de remediación actual representa una inversión total de 2.222 mil millones de pesos, con Grupo México aportando 1.5 mil millones, el gobierno federal añadiendo 483 millones, y el gobierno del estado de Sonora proporcionando 180 millones de pesos. La empresa había depositado previamente 59 millones de pesos ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje entre 2018 y 2019.
El plan incluye la construcción del Hospital de Ures con capacidades de toxicología y una unidad de vigilancia epidemiológica, 16 nuevas plantas de tratamiento de agua, rehabilitación de seis instalaciones existentes, estaciones permanentes de monitoreo de la calidad del agua, y remediación integral del suelo en las áreas contaminadas.
Sheinbaum declaró que el acuerdo es legalmente vinculante: “Se va a cumplir porque está por escrito”, dijo, agregando que la aplicación de los recursos sería transparente con plazos definidos.


