El presidente Donald Trump y la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum ofrecen versiones completamente contradictorias sobre si México acordó detener los envíos de petróleo a Cuba a petición de Trump, creando un nuevo punto de tensión entre los dos vecinos en medio de relaciones ya tensas.
Hablando con reporteros a bordo del Air Force One el sábado por la noche, Trump declaró que personalmente le pidió a Sheinbaum que cesara las entregas de petróleo a Cuba y que ella accedió. “La presidenta de México, la presidenta Sheinbaum fue muy buena. Le dije, ‘Mire, no queremos que envíe su petróleo allá.’ Y ella no está enviando petróleo”, afirmó Trump.
Surgen relatos contradictorios
Sheinbaum ha rebatido directamente la versión de Trump sobre sus conversaciones. “Nunca hablamos con el presidente Trump sobre el tema del petróleo a Cuba”, insistió la presidenta mexicana, enfatizando que la diplomacia de su país se centra en encontrar soluciones para prevenir una crisis humanitaria en la isla sin arriesgar la soberanía mexicana. Anteriormente había declarado que cualquier conversación relacionada con Cuba fue manejada entre el canciller mexicano Juan Ramón de la Fuente y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio.
Los dos mandatarios hablaron por teléfono el jueves 29 de enero durante aproximadamente 40 minutos. Según Sheinbaum, Cuba no fue parte de esa conversación, aunque Trump firmó una orden ejecutiva amenazando con aranceles a países que suministran petróleo a Cuba apenas unas horas después esa misma noche.
El cambio en la política petrolera de México
México se ha convertido en el principal proveedor de crudo para Cuba tras la operación militar estadounidense en Venezuela del 3 de enero que derrocó al presidente Nicolás Maduro. En los primeros nueve meses de 2025, México exportó casi 20,000 barriles diarios a Cuba, según Petróleos Mexicanos (Pemex), aunque esa cifra se redujo a aproximadamente 7,000 barriles tras la presión de Washington.
Pemex canceló un envío de petróleo a Cuba programado para mediados de enero, una decisión que Sheinbaum caracterizó como “una decisión soberana” tomada independientemente de la presión estadounidense. Ha sostenido que las exportaciones de petróleo a Cuba representan menos del uno por ciento de la producción de México y forman parte de un apoyo humanitario histórico que se remonta a décadas atrás.
Preocupaciones humanitarias y esfuerzos diplomáticos
El domingo, Sheinbaum anunció que México enviaría alimentos y suministros esenciales a Cuba a través de la Secretaría de Marina mientras busca canales diplomáticos para reanudar los envíos de petróleo. “Estamos trabajando activamente en preparar la asistencia humanitaria que necesita el pueblo cubano”, declaró.
Sheinbaum advirtió que cortar el suministro de petróleo podría desencadenar una crisis humanitaria severa en Cuba, afectando hospitales, almacenamiento de alimentos y servicios esenciales en toda la isla de 11 millones de habitantes. El Ministro de Relaciones Exteriores de México, De la Fuente, reafirmó que su país no suspendería la ayuda humanitaria a pesar de las amenazas arancelarias de Trump.
Trump, por su parte, sugirió que la presión forzaría a Cuba a negociar. “Creo que vamos a llegar a un acuerdo con Cuba. Vamos a ser amables. Tenemos una situación que es muy mala para Cuba. No tienen dinero, no tienen petróleo”, dijo.
