La anticipada reunión inaugural de la “Junta de Paz” convocada por la Casa Blanca se llevó a cabo este jueves en el Instituto de Paz de Estados Unidos, marcando el inicio formal de esta controvertida iniciativa global. Sin embargo, lo que pretendía ser una cumbre enfocada en la reconstrucción de Gaza y la diplomacia internacional, rápidamente acaparó titulares por el tono desafiante de sus principales anfitriones: el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio, y por un inesperado ataque personal contra la congresista demócrata Alexandria Ocasio-Cortez.
Rubio advierte: “No hay un Plan B para Gaza”
El secretario de Estado, Marco Rubio, fue uno de los primeros en tomar la palabra para establecer la urgencia de la misión de la Junta. En su discurso, Rubio fue tajante respecto a la frágil situación en Medio Oriente, lanzando una advertencia directa a la comunidad internacional: “No hay un Plan B para Gaza”.+1
Rubio defendió la visión diplomática de la actual administración, argumentando que la Junta de Paz representa el único camino viable para mantener el cese al fuego, reconstruir la región y establecer una fuerza de estabilización internacional.
Su intervención buscó proyectar autoridad y pragmatismo ante las más de 40 delegaciones presentes, intentando calmar el escepticismo de los aliados tradicionales que aún dudan de la eficacia de este nuevo organismo que pretende operar en paralelo (o incluso por encima) de la ONU.
Vance elogia a Trump y desata la polémica con AOC
Por su parte, el vicepresidente JD Vance subió al podio con un discurso titulado “Hagamos que la paz perdure” (Make The Peace Stick). Vance dedicó gran parte de su intervención a elogiar lo que describió como el “triunfo diplomático” del presidente, pero el tono de la cumbre dio un giro brusco cuando decidió desviar su atención hacia la política interna y arremeter contra Alexandria Ocasio-Cortez.
Durante su discurso, Vance se burló abiertamente de la congresista, llegando a hacer una broma en la que se mofaba de ella diciendo que “se quedó congelada por 20 segundos”. El comentario provocó algunas risas en la sala, pero desató una ola de críticas inmediatas en redes sociales y medios de comunicación, donde muchos calificaron la actitud del vicepresidente como “poco profesional” y fuera de lugar para una cumbre internacional de paz.
El trasfondo: El choque en la Conferencia de Múnich
El ataque de Vance no surgió de la nada. Es el último capítulo de un fuerte enfrentamiento verbal que escaló hace apenas unos días durante la Conferencia de Seguridad de Múnich.
La acusación de AOC: La semana pasada en Alemania, Ocasio-Cortez lanzó una dura crítica internacional contra la política exterior de la administración. Acusó directamente a Donald Trump y a Marco Rubio de estar “destrozando la alianza transatlántica” y de intentar arrastrar a Estados Unidos y al mundo hacia una “era de autoritarismo”.
La respuesta republicana: La congresista advirtió a los líderes europeos que la actual Casa Blanca busca “alejarse de un orden basado en reglas”, unas declaraciones que enfurecieron al ala dura de la administración y que, evidentemente, motivaron la réplica sarcástica de Vance este jueves.
Un arranque entre millones de dólares y división política
Mientras la polémica política ocupaba las redes, la cumbre continuó con su agenda oficial. El presidente Trump anunció que Estados Unidos y otros miembros de la Junta ya han prometido miles de millones de dólares (con reportes apuntando a un compromiso de hasta 10.000 millones por parte de EE. UU.) para financiar las labores del organismo.
No obstante, el contraste fue evidente: mientras se discutían planes multimillonarios para pacificar Medio Oriente, las burlas hacia figuras de la oposición estadounidense en el escenario principal dejaron claro que, incluso en un foro diseñado para la “paz global”, la polarización interna de Washington sigue dictando el tono.







