El tratado New START expiró oficialmente el 5 de febrero de 2026, dejando a Estados Unidos y Rusia sin límites vinculantes sobre sus arsenales nucleares estratégicos por primera vez en más de medio siglo, generando preocupaciones sobre la seguridad global y renovando los debates sobre el armamento nuclear en Europa.
Este histórico acuerdo de control de armas, firmado en Praga en 2010 por los presidentes Barack Obama y Dmitry Medvedev, limitaba las ojivas nucleares estratégicas desplegadas de cada parte a 1,550 e imponía restricciones sobre los sistemas de lanzamiento como misiles balísticos intercontinentales y bombarderos pesados. El tratado fue extendido por cinco años por los presidentes Joe Biden y Vladimir Putin en 2021, pero no pudo ser renovado nuevamente bajo sus disposiciones.
Trump rechaza prórroga y pide un nuevo tratado
El presidente Donald Trump rechazó la propuesta de Rusia de una extensión voluntaria de un año de los límites del tratado, publicando en Truth Social que quiere que los expertos “trabajen en un Tratado nuevo, mejorado y modernizado que pueda perdurar en el futuro”. Trump calificó el Nuevo START como un “acuerdo mal negociado” que había sido “significativamente violado”.
El presidente ruso Vladímir Putin había propuesto en septiembre de 2025 que ambas naciones observaran voluntariamente los límites del tratado durante un año adicional mientras negociaban un reemplazo. El portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, expresó su pesar por el vencimiento, advirtiendo que “representa un riesgo significativo para la seguridad global y estratégica”.
Informes de Al Jazeera indican que las delegaciones estadounidense y rusa reunidas en Abu Dabi para discutir el conflicto de Ucrania también abordaron una posible extensión informal de seis meses, aunque no se materializó ningún acuerdo formal.
Alarma mundial ante el fin de la era del control de armamento
El Secretario General de la ONU, António Guterres, advirtió que la expiración del tratado “marca un momento grave para la paz y la seguridad internacionales”, señalando que “nos enfrentamos a un mundo sin límites vinculantes sobre los arsenales nucleares estratégicos” de las dos naciones que poseen la abrumadora mayoría de las armas nucleares del mundo.
El Boletín de Científicos Atómicos adelantó el Reloj del Apocalipsis a 85 segundos antes de la medianoche a finales de enero, lo más cerca de la medianoche de la historia, citando la inminente expiración del Nuevo START entre otros riesgos nucleares.
Un funcionario de la OTAN instó tanto a Estados Unidos como a Rusia a demostrar “responsabilidad y moderación” por la “seguridad global”, señalando que tanto Rusia como China están expandiendo sus capacidades nucleares. Según estimaciones del SIPRI, Rusia posee aproximadamente 1,477 armas nucleares tácticas en comparación con alrededor de 200 de Estados Unidos, sistemas que los analistas consideran la mayor amenaza para la seguridad europea.
Europa debate sobre disuasión nuclear independiente
El colapso del tratado ha intensificado las discusiones en Europa sobre el desarrollo de una capacidad de disuasión nuclear independiente. El canciller alemán Friedrich Merz confirmó a finales de enero que los países europeos han iniciado “conversaciones preliminares sobre una disuasión nuclear conjunta”.
Reconocemos la necesidad de tomar varias decisiones estratégicas y de política militar, pero en este momento, el tiempo no es el apropiado
Declaró Merz a periodistas, señalando que las conversaciones con Gran Bretaña y Francia, las únicas potencias nucleares de Europa, “no contradicen los acuerdos de intercambio nuclear con Estados Unidos”.
Thomas Roewekamp, presidente del comité de defensa parlamentario de Alemania, afirmó que Alemania posee “una ventaja tecnológica notable que podríamos aportar a un esfuerzo europeo colaborativo”. El Stimson Center señaló que tanto Polonia como Alemania han “reconocido la posible necesidad de contar con un elemento disuasorio continental de este tipo”.
Analistas de SIPRI advirtieron que el mundo posterior al Nuevo START presentará “mayores peligros para la estabilidad estratégica, la proliferación nuclear y la seguridad europea”, haciendo un llamado a los líderes europeos para que tomen medidas en materia de control de armamento en lugar de depender únicamente de una disuasión reforzada.



