La apuesta de la primera ministra Sanae Takaichi por unas elecciones anticipadas le ha salido muy bien. El Partido Liberal Demócrata gobernante de Japón arrasó con una victoria contundente el domingo, con proyecciones de la cadena pública NHK que muestran al partido capturando al menos 310 escaños de los 465 de la cámara de representantes, superando con creces los 233 necesarios para obtener la mayoría y marcando un cambio radical respecto a la suerte del partido hace apenas unos meses.
Junto con su socio de coalición, el Partido de la Innovación de Japón, se proyecta que el bloque gobernante de Takaichi ganará entre 302 y 366 escaños, potencialmente asegurando una supermayoría de dos tercios que permitiría al gobierno anular los vetos de la cámara alta controlada por la oposición.
Un cambio histórico
La victoria representa una recuperación notable para el Partido Liberal Democrático (PLD), que había visto su control del poder desvanecerse bajo el ex primer ministro Shigeru Ishiba. En octubre de 2024, la coalición PLD-Komeito cayó a solo 215 escaños, perdiendo su mayoría por primera vez desde 2009. Más derrotas en las elecciones de la cámara alta de julio de 2025 marcaron la primera vez en los siete décadas de historia del partido que carecía de mayorías en ambas cámaras del parlamento.
Takaichi, quien asumió el cargo en octubre de 2025 como la primera mujer primera ministra de Japón, disolvió el parlamento el 23 de enero, convocando a elecciones a solo 110 días de iniciado su mandato. Los críticos cuestionaron el momento, pero sus sólidos índices de aprobación, que rondaban por encima del 60 por ciento, y un fenómeno denominado “Sana-manía” entre los votantes más jóvenes la impulsaron a la victoria.
Según CNBC, los votantes desafiaron fuertes nevadas en todo el país, y NHK informó el lunes por la mañana que el PLD había asegurado al menos 310 escaños, un marcado aumento respecto a sus anteriores 198.
Avanza la agenda conservadora
Con su mandato fortalecido, Takaichi está en posición de impulsar una ambiciosa agenda conservadora que incluye recortes de impuestos, aumento acelerado del gasto militar y políticas migratorias más estrictas. Se ha comprometido a elevar los gastos de defensa al 2 por ciento del PIB para marzo, dos años antes de lo previsto, citando las amenazas de seguridad de China y Corea del Norte.
Su postura dura hacia China, particularmente sus comentarios de noviembre de 2025 de que un ataque chino contra Taiwán podría desencadenar una respuesta militar japonesa, ha deteriorado las relaciones con Pekín a su punto más bajo en años. China ha respondido con restricciones comerciales, limitaciones a la exportación de tierras raras y avisos de viaje.
El presidente estadounidense Donald Trump rompió con las normas diplomáticas al respaldar públicamente a Takaichi antes de la votación, calificándola de “fuerte, poderosa y sabia” y anunciando una reunión en la Casa Blanca programada para el 19 de marzo.
Preocupaciones del mercado en el horizonte
Los mercados financieros enfrentan ahora lo que los analistas denominan una renovada “operación Takaichi”. El yen se ha depreciado aproximadamente un 6 por ciento frente al dólar desde su nombramiento en octubre, y los rendimientos de los bonos han aumentado en medio de preocupaciones sobre políticas fiscales expansivas. Sin embargo, algunos analistas sugieren que una victoria decisiva podría en realidad estabilizar los mercados al eliminar la necesidad de que Takaichi negocie con partidos de oposición que impulsan medidas de gasto aún mayores.
Mientras tanto, el partido de extrema derecha Sanseito, que aboga por políticas de “Japón primero”, obtuvo al menos 11 escaños, frente a solo dos, un aumento de más de cinco veces que podría presionar a Takaichi hacia una acción más rápida en restricciones de inmigración.



