Venezuela no celebrará elecciones presidenciales a corto plazo, declaró el lunes el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, afirmando que el país debe primero lograr la “estabilización” tras la captura militar de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos el mes pasado.
“La única declaración que puedo hacer es que no habrá elecciones durante este período inmediato, ya que necesitamos lograr la estabilización”, dijo Rodríguez en una entrevista con Newsmax transmitida el 10 de febrero. El anuncio se produce mientras Venezuela atraviesa una crisis política sin precedentes tras la operación estadounidense del 3 de enero que extrajo a Maduro de su complejo en Caracas y lo trasladó a Nueva York para enfrentar cargos criminales.
El gobierno prioriza la estabilidad sobre el cronograma electoral
Rodríguez, quien es hermano de la presidenta interina Delcy Rodríguez, indicó que el gobierno está enfocado en la restauración institucional en lugar de apresurarse a las urnas. Afirmó que las autoridades trabajarían para establecer “un cronograma que sea beneficioso para todos” mientras se asegura que existan garantías para todas las partes. Cuando se le presionó sobre las controvertidas elecciones de julio de 2024, en las que Maduro se declaró ganador a pesar de las denuncias generalizadas de fraude, Rodríguez desestimó las preocupaciones, insistiendo en que Venezuela tiene “una hoja de ruta muy clara” definida por su constitución.
Esta postura contradice directamente a la líder opositora María Corina Machado, galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2025, quien recientemente sugirió que elecciones transparentes utilizando votación manual podrían realizarse en un plazo de nueve a diez meses. Machado aclaró que no ha discutido un cronograma específico con el presidente estadounidense Donald Trump.
El caso Guanipa plantea interrogantes sobre la libertad política
El debate sobre el futuro electoral de Venezuela se desarrolla en un contexto de tensiones continuas por los presos políticos. Juan Pablo Guanipa, ex vicepresidente de la Asamblea Nacional y estrecho aliado de Machado, fue liberado el domingo tras más de ocho meses de detención. Sin embargo, menos de 12 horas después, individuos armados vestidos de civil lo interceptaron en Caracas sin presentar una orden judicial, según informó su familia.
Machado denunció el incidente como un “secuestro” y exigió la liberación inmediata de Guanipa. Posteriormente, la Fiscalía afirmó que Guanipa había violado los términos de su libertad, y fue puesto bajo arresto domiciliario en Maracaibo.
Camino incierto por delante
La organización de derechos de los presos Foro Penal ha confirmado 383 liberaciones desde que el gobierno interino anunció una nueva ola de excarcelaciones el 8 de enero. Un proyecto de ley de amnistía que otorga clemencia a manifestantes políticos aprobó su primera votación legislativa la semana pasada y se espera que reciba la aprobación final pronto.
Machado advirtió que el caso Guanipa demuestra que las liberaciones del gobierno “no garantizan el ejercicio completo de los derechos políticos y civiles”, señalando que 644 personas permanecen detenidas por motivos políticos.


