La muerte de Nemesio Rubén Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”, a manos de fuerzas militares mexicanas el domingo ha eliminado al líder del cártel de drogas más poderoso del país, pero analistas de seguridad advierten que las consecuencias podrían resultar más desestabilizadoras que su reinado. Sin un sucesor claro y con una estructura de mando centralizada ahora decapitada, expertos señalan que el Cártel Jalisco Nueva Generación enfrenta la posibilidad real de fragmentarse en facciones rivales, lo que potencialmente podría desatar una ola de violencia en amplias zonas de México.
“En ausencia de una sucesión directa, se crea un vacío de poder que abre la puerta a reacomodos violentos dentro de la organización”
Dijo a la AFP David Mora, analista del International Crisis Group. El debilitamiento del rival Cártel de Sinaloa, señalaron analistas, fue lo que originalmente impulsó el ascenso del CJNG hacia el dominio.
Un vacío de poder sin un heredero claro
La respuesta del cártel a la muerte de El Mencho, 250 bloqueos carreteros en 20 estados en cuestión de horas, según El País; ilustró tanto su alcance como el caos que podría multiplicarse si se fractura. Autoridades federales y analistas de seguridad han identificado al menos cinco figuras que podrían disputarse el control, aunque ninguna cuenta con la autoridad indiscutible que ejercía El Mencho.

Entre los nombres que circulan están Juan Carlos Valencia González, conocido como “El 03” o “El Pelón”, hijastro de El Mencho y segundo al mando de facto, quien tiene una recompensa estadounidense de 5 millones de dólares; Audias Flores Silva, “El Jardinero”, un comandante regional de alto rango; y Hugo Gonzalo Mendoza Gaytán, “El Sapo”, a quien la Fiscalía General de la República de México identificó como probable sucesor tan recientemente como en enero. El yerno de El Mencho, Julio Alberto Castillo Rodríguez, “El Chorro”, y el operador Ricardo Ruiz Velasco, “El Doble R”, también tienen influencia dentro de la estructura del cártel.
Mike Vigil, exjefe de operaciones internacionales de la DEA, declaró a medios mexicanos que “El Mencho lo controlaba todo, era como el dictador de un país”, y que su muerte representa un golpe más profundo para el CJNG que las capturas previas infligidas al Cártel de Sinaloa, precisamente debido a ese control centralizado.
El Precedente de Sinaloa
Los analistas trazan paralelismos con la fragmentación del Cártel de Sinaloa tras las capturas de Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada, que desencadenaron una guerra interna entre la facción de los Chapitos y los leales a Zambada que continúa hasta el día de hoy. The New York Times reportó que un analista advirtió que:
Los cárteles más pequeños a menudo conducen a un aumento de la violencia, resultando en un incremento de homicidios y otros delitos.
Eduardo Guerrero, director de la consultora mexicana Lantia Intelligence, señaló que el CJNG opera más como una franquicia de aproximadamente 90 organizaciones, lo que significa que “será necesaria una estrategia más compleja y sofisticada para debilitarlos y desmantelarlos”.
El CJNG mantiene presencia en los 32 estados mexicanos, según un alto funcionario de seguridad citado por El País, y la DEA estima que el grupo tiene operaciones en al menos 40 países. Los estados más vulnerables a la violencia por sucesión incluyen Jalisco, Michoacán, Guanajuato, Veracruz y Zacatecas, áreas donde el cártel está inmerso en disputas territoriales con rivales.
¿Una oportunidad o una crisis más profunda?
Algunos expertos ven una ventana estrecha para que las autoridades mexicanas y estadounidenses aprovechen su ventaja. Vigil argumentó que este es el momento de desmantelar la infraestructura del cártel en lugar de simplemente atacar a líderes individuales. Estados Unidos designó al CJNG como una organización terrorista extranjera en febrero de 2025, y ambos gobiernos proporcionaron cooperación de inteligencia para la operación del domingo.
Pero los riesgos de escalada siguen siendo graves. Un informe de inteligencia de seguridad que circula entre analistas advirtió sobre comunicaciones detectadas que sugieren que elementos del CJNG podrían escalar más allá de los bloqueos viales hacia ataques contra civiles como forma de represalia. Las próximas semanas pondrán a prueba si la operación marca un punto de inflexión, o el comienzo de un capítulo más sangriento en las guerras entre cárteles de México.



